AMAR, AMARTE, AMAR EL ARTE
AMAR , AMARTE, AMAR EL ARTE
Amar, amarte, amar sin tener que amarse.
Amar sin querer amar, mas entregando el alma en cada gesto.
Amar la vacuidad del sentido de la vida. Amar el despertar y el sueño.
Amar porque es inevitable hacerlo. Amar aun sin saber amarse.
Amar la soledad, el bloqueo estancado en el fango de la poesía cruda, compartida.
Amar el amor esperando respuestas. Amar el compromiso verdadero sin palabras.
Amar la propia vida imperfecta, jodida, hecha trizas, bajo la escalera del suplicio.
Amar la muerte de quienes ya no sufren. Amar la vida del servicio al todo.
Porque nada es tan real como poder amar el dolor de estar vivos.
Y en esas pequeñas gritas que la noche del alma insinúa, pintar un retrato del propio corazón con las manos sucias y bailando bajo el agua del ensueño.
Amar el frío hiriente de la impotencia, de la frustración, de haber perdido un trozo de la vida.
Amar la compañía invisible de otros seres errantes, en este laberinto de paraísos insólitos.
Amar sentir el momento, en el olvido y el desconsuelo, en el gemido profundo de un mundo partido.
partido.
Amar la seducción de seducir fingiendo para conseguir sustento.
Amar el miedo a ser visto por dentro y darle espacio y respeto.
Amar la caricia que se atreve a ofrecerse sin necesitar argumento.
Amar la humedad del sexo, la pasión ardiente, la ternura del gesto.
Amar la fortaleza masculina y la magia receptiva.
Amar la presencia femenina y la potencia creativa.
Amar lo que hay, porque somos creaciones creadas en la inmensidad del vacío.
Amar la oscura tristeza, y el gozo del abrazo furtivo.
Amar la sonrisa inocente, perdida en el bosque turbio de la niñez.
Amar la amistad del amigo, la de la amante sin destino.
Amar renacer para vivir la muerte consciente.
Amar lo que «soy» y lo que «tengo»
porque es lo que puede desaparecer en cualquier momento.
Amar, amarte, amar el arte.
Ese arte de amar sin tener que amarse.
Diorj B.
3 de gener 2025
