
El el océano de la web, el misterio de los encuentros coincidentes
Mirando en la web, en ese espacio sin espacio que todos llevamos cerca de la mano…
Buscamos lo emocionante, lo nuevo, el espejo mágico que nos diga que se nos ama
Mirando esa cajita misteriosa que contiene un Universo intangible pero contundente
Sumergiéndonos en ese tiempo que vuela más allá del espacio conocido, para ver lo que conocemos. Nadando en la propia mente mientras lo vivimos como real.
Creyendo que lo que encontramos es real, Un mundo material, un cosmos coherente que aprendimos a creer que es como nos enseñaron, que aceptamos sin dudar apenas sobre cómo funciona, de qué está hecho y cuál es nuestra función y rol en él.
mientras la soledad, la compañía, la tristeza o alegría, se suceden como si un arquetipo milenario cuya únia constante es el cambio, fuese tal como lo vemos en ese instante, tan eterno como efímero.
y nuestra presencia se pierde, o se encuentra, en el laberinto inimaginable de la tecnología a la que estamos atados inexorablemente.
Y en ella otras personas, otras almas, tan errantes como perros callejeros, otras formkas de vivir la experiencia de la vida con las que podemos a veces encontrarnos y fluir en el encuentro, chocar como copos de nieve en la tormenta, o como simples soplos de viento en la cima o la llanura…
en ese espacio intangible y frío puede encontrarse el calor de la mirada, de la presencia, la compañía e incluso el amor y la empatía.
Mirando en la web, en ese espacio sin espacio que todos llevamos cerca de la mano…

Con el corazón sumergido en esos mundos
con la mente bailando «a sordas» una música invisible
degustando la compañía de otros corazones, que bailan su propia música.
Sensaciones hechas realidad, compartidas en tiempo real a velocidad irreal.
Secretos que la IA se adueña sin apenas notarse, rastros emocionales que se van quedando pegados en nuestra hoja de ruta de la nube de control.
Vivimos agachando la cabeza olvidando que le debemos la vida al sol…
vivimos, incluso en países lejanos, una misma manera de olvidar nuestra divina presencia, nuestra capacidad de gozar del amor real, de sentir el vuelo de los aromas y los ecos del entorno vital.
Mirando en la web, con el corazón sumergido en esos mundos.

fotos en Cefchauen, Marruecos -febrero 2025
